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domingo, 22 de agosto de 2010

Si Mr. T levantara la cabeza...

... se inflaría a repartir hostias a Joe Carnahan y toda la pandilla responsable de El equipo A.

En esa manía hollywoodiense de versionar clasicazos de los años 80 (sólo hay que ver la parodia de El coche fantástico, ahora en televisión, o la destrucción literal y absoluta de Bola de Dragón en el cine), le ha tocado el turno a esos 'cuatro de los mejores hombres del ejército de los Estados Unidos, encarcelados por un crimen que no cometieron' y que la liaban parda encerrados en un garaje para escapar de la policía o putear a una banda de maleantes que atormentaba a un amable tendero de Whiteriver, Arizona.



Nada más lejos de la realidad de la serie que lo petaba en las mañanas de Antena 3, la película transforma a los protagonistas en ex combatientes de la Guerra de Irak en lugar de Vietnam, alejándolos de sus roles de antaño, salvando a Murdock, cuya locura es igual o superior que en la serie.

Una trampa tendida entre la CIA y un mando del ejército estadounidense para acusar injustamente a una pandilla, pibón mediante, que tendrá que limpiar su nombre a base de tiros sirve de excusa para esta parodia que vuelve a quebrar los recuerdos de quienes soñamos con conducir un cochazo y llevarnos a las pibas de calle o fumar puros vestidos de dinosaurio.

Y es que, si Hannibal Smith no se pone un mal disfraz en toda la película; si M.A. Baracus no tiene mal carácter ni lleva un mísero colgante del Gran Poder; y si Templetton Peck, Fénix, no se sube en un Corvette en un sólo plano, que me digan a mí qué tienen que ver con el Equipo A... ¿La furgoneta? Pues ni eso.

martes, 15 de junio de 2010

Peor que una Legionella

Una búsqueda en Google Imágenes de la palabra 'legión' es más coherente que la película. Así de radical y así de duro comenzamos nuestro análisis de una película perfectamente acoplada a la definición de El Partido de los Martes.


Tiros, medio zombies, un par de pibas de buen ver(Adrianne Palicki y Willa Holland) , secundarios de lujo (en este caso Dennis Quaid, en, probablemente, el papelón de su carrera) y una historia infumable, a saber: Dios se ha cansado de la raza humana y manda a sus ángeles, Gabriel y Miguel, ataviados cuales centuriones romanos, a acabar con un bebé a punto de nacer, última esperanza para salvar a la humanidad, pero Miguel, que es un sentimental, se corta las alas y se pasa al bando humano.

A partir de ahi: viejas neuróticas ávidas de sangre ('Todos vais a morir, cabrones'), heladeros fúnebres, negratas solidarios, y escenas que intentan llegar al gore sin lograrlo, pero procurando el descojone en alguna que otra secuencia.



domingo, 23 de mayo de 2010

¿¿Dónde está la daga, Tamina??

Regresó el Partido de los Martes en los albores del verano y lo hizo con una adaptación (otra más) de un videojuego a la gran pantalla: Prince of Persia. Las Arenas del Desierto.

Para los que no hayan jugado a este mítico juego de plataformas no les resultará difícil entender una película cuyo único objetivo es hacer caja haciendo pasar un buen rato. No creemos que vaya a lograr ninguno de los dos objetivos...


Un príncipe 'bastardo' enfrentado al celo de sus hermanos, un pibón porculero para motivar un sainete sentimentaloide, y unos escenarios más propios del Assassin's Creed que del propio Príncipe de Persia condimentan una historia en la que Dastan (Jake Gyllenhaal) quiere tratar de arreglar la muerte del rey de Persia con una misteriosa daga con el poder de viajar en el tiempo, pero sin Delorian.

Crítica 2.0 by DMR. Como peli de aventuras tiene un pase, pero la mano de Disney se nota demasiado (aunque no se masacre a ningún judío, quizás en la versión extendida en DVD) y en determinados momentos parece que los caballos y los avestruces se van a poner a cantar y a bailar, todo muy bufonesco. Especialmente ridículo es el personaje que cría avestruces (¡los verdaderos protagonistas de la película! ¡y uno lleva un gorro!) que se marca unos rollos en favor del pequeño empresario que no vienen a cuento ni de coña.

Precisamente esa es otra de las cosas curiosas de la peli (quizás también del juego), el utilizar la peli para exponer situaciones actuales pero con la habilidad de un niño de tres años. Sólo hay que ver el argumento: los persas atacan la ciudad en la que guardan la daga argumentando que están fabricando armas (de destrucción masivarrrll???) y una vez conquistan el sitio se quedan, con dos cojones, para conseguir las arenas del tiempo
(petroleeorrrr??!!) porque allí de armas na de na, ¿¿¿a nadie le suena???

viernes, 7 de agosto de 2009

Anda, dedícate a cantar...

Este nuevo Partido de los Martes, aunque parezca mentira, ha servido para algo. Obsesionada no hace sino reforzar nuestra opinión de que Beyoncè debe centrarse en cuerpo y alma, sobre todo en cuerpo, a su carrera musical. La historia de la película parece sacada de la parrilla de programación de Antena 3 de un sábado por la tarde: Beyoncè y su marido, un negraco con traje (¿porqué cuando vemos a un afroamericano bien vestido pensamos siempre en Foreman?) bien posicionado en el mundo de los negocios acaban de tener un precioso retoño sin rima al tiempo que en la oficina de él entra como sustituta una nueva secretaria, Ali Larter, que es un gran zorrón paranoico que acosará al colega hasta extremos insospechados.

La secretaria se monta una película mental de cojones y lo deja todo bien atadito para dejar al pobre muchacho de guarro, cuando un tío menos sátiro no lo hay... En medio de la pelea de gatas, el pobre Idris Elba (el negro en cuestión), cuyo papel no pasa del de auténtico hombre-florero (un rol que habitualmente corresponde a un pibón en el cine: ahí, rompiendo con los tópicos), cuya única misión es poner carita de preocupación y mostrar lo bien que le queda el traje...

EL MOMENTAZO: Beyoncé se las pega de tía guay y de madraza, pero en cuanto la rubia le toca al maromo le sale la tía chunga que lleva dentro y no deja títere con cabeza. En pleno intercambio de guantás con la secretaria, mami Beyoncé no muestra ni un ápice de piedad con la que intenta levantarle a su hombre y cuando ésta intenta escapar reptando ridículamente la engancha por el pie al grito de "¡trae aquí tu culo blanco, zorra!" para patearla a gusto. Mucha clase y mucho glamour, pero anda que tarda en aflorarle la anganga que vive en ella...

martes, 19 de mayo de 2009

A ver si nos cortamos las uñitas...

La factoría Marvel patrocinaba el último Partido de los Martes, que no fue otro que X-Men Orígenes: Lobezno. Lobezno, vamos. La que viene a ser la complicada historia de uno de los mejores personajes de la patrulla X (el más chulo y el más sobrado, desde luego), desde el descubrimiento de sus poderes cuando era aún un niño a cómo la perra vida le lleva a dejarse manipular geneticamente para poder llevar a cabo su venganza sobre aquellos que le han puteado.

Y los que más le han puteado no son otros que su propio hermano (secreto) Victor, alias Dientes de Sable, y el general Stryker, además de un puñado de mutantes sin carisma integrantes del escuadrón de la muerte nicaragüense que se monta el tal Stryker para hacer misioncitas por ahí. Todos los ingredientes, por tanto, apuntaban a una gran orgía de arañazos y poderes varios, pero el ritmo de la película se ve interrumpido por el Pasión de mutaciones que se monta el Logan (pelazo de actor de telenovelas incluído) con su piba, que más que a lobezna tira para zorra directamente. Aún así, no faltan peleas, explosiones y poderes varios, claro. Pero Lobezno no llega, ni de lejos, al nivel friki-fiel y entretenido de las otras X-Men, pero ni de coña.

Obviando alguna que otra patada al comic original, con la intención de llevar al extremo la historia de la película nos encontramos con que la misteriosa isla donde el ejército encierra a los mutantes, y a dónde sólo sabe llegar Gambito, en avioneta y entre una espesa bruma resulta estar conectada con tierra firme por una autovía de cuatro carriles para cada sentido por la cual llegan los bomberos del término municipal más cercano en los momentos finales de la peli. Hombre, un poquito de por favor... (Aportación, esta última, de MBA)

EL MOMENTAZO: Lobezno y Gambito se enfrascan en una espectacular pelea: tras mandar al chaval lejos de una hostia, Logan descubre que su archienemigo/hermano Víctor anda por allí y todo su interés ya se centra en él; así que cuando Gambito regresa, clamando venganza, Lobezno, que ya no tiene el chichi pa farolillos, se limita a dejarlo seco de un revés sin tan siquiera volverse. Chaval, que están jugando los mayores...

miércoles, 29 de abril de 2009

Momentazos musicales

Por primera vez (perdón por el silencio) y sin que sirva de precedente, un remix:

Tarantinorrrrrrrrrrrrr



Eclectic Method - The Tarantino Mixtape

lunes, 13 de abril de 2009

Rollazo de primavera

Street Fighter, la leyenda de Chun-Li. Sugerente nombre para un nuevo Partido de los Martes, y más teniendo en cuenta que los que esto suscriben se han dejado las huellas dactilares y parte de las retinas durante años haciendo hadoukens a cascoporro en consolas de 8 y 16 bits. Pero amigos, descubrimos con estupor que los genocidas que han usurpado el nombre de esta legendaria saga de lucha no han hecho más que coger un cartucho de ese mítico juego, tirarlo al suelo, pisotearlo y vaciar sus esfínteres sobre él.


El argumento, sin ningún sentido, da el protagonismo a Chun-Li (Kristin Kreuk), uno de los cuatro personajes que la película mantiene en común con el juego. El resto son Mr. Bison (sin el clásico traje rojo y la gorrita, rubio y con perilla), Balrog (que deja de ser un boxeador alto y más bien canijo para ser una mole a lo Shaquille O’Neal…al menos sigue siendo negro) y Vega (que aquí no es español, es chino, con dos cojones). Dicen que las comparaciones son odiosas, pero aquí lo único realmente odioso es el truño que nos han colado bajo el nombre de Street Fighter. En la primera película rodada sobre el juego se quiso caracterizar tan fielmente a los personajes que se llegó al absurdo, caso evidente de Blanka (para los no avezados en el juego, un bicho verde con una melenaca naranja… un cruce entre Alaska y el Increíble Hulk, vamos) pero es que en esta ocasión han decidido, literalmente, pasarse por el forro de los cojones al reparto original del juego. Y del argumento, ni hablar. Si le hubieran llamado ‘Hostias en Bangkok’ y la protagonista en vez de Chun-Li se llamara Pepa, ni al más friki se le ocurría un paralelismo entre esta mierda de peli y el juego en cuestión. Pa matarlos, vamos.

Mención especial merece la sobreactuadísima aparición de Chris Klein (uno de los individuos de American Pie), hipermotivado en cada uno de sus planos ante la nada despreciable presencia de Moon Bloodgood, probablemente lo único bueno de la película.

El momentazo: Y es que Street Fighter por no tener, no tiene ni momentazo, de ahí que destaquemos la cutrísima idea de dios sabe quién de utilizar a actrices chinas para representar a Chun-Li en su infancia y adolescencia y a Kristin Kreuk (CANADIENSE) en el grueso de la película...

lunes, 23 de marzo de 2009

Yoquesssé


La clásica y épica batalla entre vampiros y licántropos (¿?) llega al Partido de los Martes. Underworld 3 es la secuela (o precuela, o algo así) de las películas protagonizadas por Kate Beckinsale y viene a intentar explicar el coraje enconao que se tienen vampiros y hombres lobo, que al parecer es que no se pueden ni ver. En esta ocasión, en protagonismo recae en Rhona Mitra, que aspira seriamente a convertirse en gran musa de esta humilde web, y en un licántropo chalao, Lucian, que no hace más que poner cara de loco. Los licántropos, que estaban esclavizados, se mosquean y se rebelan y ahí comienza el festival de los muñecos de trapo y los chorreones de sangre, no tanto como para causar vergüenza ajena, pero casi.

La peli gana enteros cuando sale a escena el que identificamos como 'licántropo de Cadi', que protagoniza las mejores intervenciones del film, respondiendo con un tipiquísimo '(Quillo) yo que sé' de la Viña a la pregunta 'Santo cielo, ¿quién es ese?' de un compañero y suponemos que amigo licántropo cuando Lucian es trasladado a las mazmorras del castillo vampiril.

El momentazo: Más que un momento concreto, nos llamó la atención la poco cuidada caracterización de unos efímeros personajes de la peli. El padre de Rhona Mitra, jefe de los vampiros y con toda la cara de Arjen Robben, va a recibir a los nobles mortales para ofrecerles protección a cambio de sus tierras. Pues bien, los nobles son pa verlos. Envueltos en mugrientos harapos, creemos que si les tiran un euro de chocolate al suelo y se lían a puñaladas por él...

lunes, 16 de marzo de 2009

Superbabetazo

Retomamos El Partido de los Martes con la siguiente producción de Zack Snyder tras el espectáculo visual de 300. Watchmen está basada en un cómic británico de mitad de los 80 en el que superhéroes del pasado y del presente deben evitar una posible guerra nuclear entre EE.UU. y la U.R.S.S. (Wikipedia dixit). La película no puede ser más fiel.

Es de alabar la labor del director que, quitando unos momentos de 'vamos a rallar al personal' en, por ejemplo, Marte, del Dr. Manhattan, las casi tres horas de metraje no se hacen pesadas en ningún momento gracias también a una banda sonora más que recomendable y muy acorde al periodo histórico que abarca Watchmen. De éstos, es muy destacable el cansino de Walter Kovacs / Rorschach ("No estoy encerrado aquí con vosotros, vosotros estais aquí encerrados conmigo", grande) y, por supuesto, Laurie Jupiter / Espectro de Seda 'Jr.'(Malin Akerman) que demuestra sus dotes interpretativas en El Momentazo que posteriormente relataremos.

La película realmente destaca cuando los héroes, especialmente el Dr. Manhattan, dan rienda suelta a su mala leche y el tipo azul se pone a desmaterializar gente ahí a cascoporro. Pero por desgracia, estos momentos son los menos y el tal Manhattan, que puede hacer lo que le de la gana (multiplicarse, hacer reventar gente, teletransportarse, HACER REVENTAR GENTE!!) prefiere soltar un babetazo acerca de lo perra que es la vida en lugar de vacilar de superpoderes, que hubiera sido lo suyo. En sus conversaciones se refleja el conflicto interno del Dr., que por sus habilidades se está alejando de la realidad al tiempo que lidera pero también rivaliza con el resto de los Watchmen, al ser el único con auténticos superpoderes y bla, bla, bla... Menos hablar y más desmaterializar, copón!

El momentazo: Buho Nocturno 'Jr.' y Espectro de Seda 'Jr.', después de un intento fallido horas antes, dan rienda suelta a su amor en las entrañas de la nave de patrulla de los Watchmen, alumbrados por una luna llena en todo su esplendor y acompañados musicalmente por un tema de 1984 y que resume a la perfección la vida sexual de Buho Nocturno en los últimos años...

lunes, 19 de enero de 2009

Fuí a ver mangueras y acabé mordisqueada en una escalera



Nuevo remake de terror para El Partido de los Martes. Para el que haya visto REC (caso de un servidor, DMR) Quarantine no es más que un absoluto calco del original, plano a plano y frase a frase. Para ser justos, pongamos que no existe REC. En ese caso, Quarentine es una peli que al menos entretiene y que consigue agobiar a base de planos de cámara al hombro y que aporta además su poquito de casquería y bichos pegando gritos, como tiene que ser.

La historia, la conocida. Una (golfa) periodista se va con un cámara a pasar una noche con los bomberos para conocer a fondo las mangueras del Cuerpo y acaba encerrada en un edificio de frikis con gente que se come a otra gente. Lo poco que cambia respecto a REC (y ahí está su fallo) es que no explica nada de lo que pasa, y al final no se sabe por qué cojones a la gente le da por babear y papearse a los demás asín por las buenas.

A destacar el elenco de personajazos que viven en el edificio en cuestión antes mencionados, donde no hay nadie normal; un asaltacunas, un veterinario motivado, una pareja de africanos que no entiende absolutamente nada, un alcohólico neurótico... componen esta pandilla que hacen de la trágica situación más polémica aún cuando empiezan a echar sus mierdas sobre sus convecinos.

El momentazo: Como ocurriera de forma parecida en Las Ruinas, hay un momento gracioso en la película, cuando una pequeña y candorosa niña es sospechosa de ser el foco del maléfico virus. Lejos de usar la mano izquierda o la comprensión debida para con los peques, todos los vecinos montan en cólera acojonando a la inocente chiquilla.

miércoles, 7 de enero de 2009

La fórmula del fracaso: Cruz y Raya+Sin City=The Spirit


Prometía mucho el último partido de 2008. Tiros, estética a lo
Sin City y grandes pibas para despedir el año, un plan perfecto. Sin embargo, las expectativas no se cumplieron y nos encontramos con un jodido disparate en blanco y negro (y rojo) en el que el término sobreactuar cobra un nuevo sentido. Vamos, que si en los créditos en vez de poner dirigida por Frank Miller pone Cruz y Raya nadie se sorprendería, porque el tufillo a parodia chunga y cutre de Sin City no se lo quita nadie...el pobre Will Eisner debe estar revolviéndose en su tumba.

The Spirit cuenta la historia de un héroe encoñado con su ciudad y que tiene en Octopus (Samuel L. Jackson) a su archienemigo. Entre tunda y tunda con Octopus y sus secuaces (unos frikis clónicos que entre todos no suman medio cerebro), The Spirit, que es un héroe pero no es carajote, aprovecha para tirarse a todo lo que se mueve. Y el niño, que no es tonto, se las ve ni más ni menos que con Eva Mendes, Paz Vega, Scarlett Johansson...sí, con esta, con esta y a esta no le mete mano pero también sale. Joder, es que hasta la representación de la muerte (Jaime King) está tela de buena.



El Momentazo: Obviando las secuencias en las que aparecen los tres pibones mencionados arriba, una frase de lo más absurdo protagoniza el momentazo de The Spirit el cual, despojado de su habitual vestimenta tras un ataque, reclama que le restituyan el mismo tal que así:

- ¡Que alguien me traiga una corbata y, por Dios, que sea roja!


Cutre, ¿eh? pues fue de lo mejor de la pelicula...

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Dos ceros a la izquierda

Pasaron o, mejor dicho, aún no llegaron los tiempos en los que James Bond se zafaba de las más viles tretas de sus enemigos con una hábil estratagema, un astuto ardid o, a lo sumo, con un certero disparo de su elegante pistola...

Quantum of solace es un amplio despliegue de persecuciones, explosiones y hostias de gran calibre, lejanas al estilo y la clase que desprendían las sesenteras aventuras del agente secreto del MI6, encarnado por aquel entonces por Sean Connery o Roger Moore, entre otros. En esta ocasión, Daniel Craig hará frente a un malvado villano (creemos que) gabacho que pretende controlar el agua de Bolivia para enriquecerse con su venta, puteando a los simpáticos y típicos lugareños, al tiempo que intentará cobrarse venganza por un amor del pasado.

Entre atragantá y atragantá, 007 tiene tiempo para montárselo, como es habitual en la saga, con dos grandes pibones. Con
Olga Kurylenko mantiene una bonita relación que empieza a casi a ostias y acaba con manoseo en un coche cual adolescentes, mientras que su idilio con Gemma Arterton se reduce a cuatro palabritas y su toma toma correspondiente antes de que la chica acabe con los pulmones (y con todo en general) como la bahía de Algeciras. A esta si que podrían bautizarla como la petróleo...

Pero no todo son pibas y tiros, durante su camino para restablecer el orden mundial, Bond tiene tiempo para cononcer al auténtico Indiana Jones boliviano: un tipo con sombrero de ala ancha, chaqueta de cuero y menos cuello que Doraemon encogiéndose de hombros. Sólo por ver su breve pero impactante aparición merece la pena pagar y aguantar hora y media al imperturbable Daniel Craig repartiendo galletas a diestro y siniestro en una peli que no aburre, pero que tampoco aporta nada.

EL MOMENTAZO: Que 007 es de goma es algo que nos van dejando de caer a lo largo de la peli pero que queda patente cuando, tras un accidente aéreo, se tira al vacío acompañado de Olga (ay, Olga) y el paracaídas no se despliega a tiempo, abriéndose justo cuando llegan al suelo. Tras el costalazo, en lugar de dejar una bonita empanada de vísceras, se levantan como si tal cosa y emprenden el camino de vuelta a la civilización. Eso sí, ella se quita los tacones y se los lleva en la mano, porque una caída desde 2.000 metros es soportable, pero un juanete eso ya no hay quien lo aguante...

viernes, 21 de noviembre de 2008

Un desastre de película

Lo hemos vuelto a hacer. El Partido de los Martes, aplazado durante un mes por turnos intempestivos y oposiciones varias, no se merecía un retorno así. Nuestro último visionado, Disaster Movie, es un trozo de mierda más nacido del cubo de vómitos que tienen por cabeza Aaron Seltzer y Jason Friedberg, que son más malos que Hitler, y sólo consigue que durante hora y cuarto te repitas ¿por qué? ¿por qué? ¿POR QUÉ?



El inexistente argumento parodia las típicas películas de desastres pero es sólo una excusa para meter con calzador una parodia cutre detrás de otra, todas ellas sin gracia y sin venir a cuento. Amy Winehouse, Jessica Simpson, Sexo en Nueva York, Juno, Batman, Hulk, Hellboy y un largo etcétera de personajes de la gran pantalla se ven vilipendiados de forma totalmente gratuita y sin interés alguno para el guión de una peli tan cutre que algunos de los actores interpretan a dos e incluso tres personajes de la misma... Seguramente el objetivo de estos dos enfermos mentales haya sido batir el récord de parodias sin gracia de la historia del cine, y teniendo en cuenta que habrá al menos una parodia por minuto, lo han conseguido. Felicidades, ahora ya podéis volver al infierno de donde nunca debísteis haber salido.

Sí merecen felicitación por combinar en una misma película a Carmen Electra (no puede faltar en una lo que sea movie); a Vanessa Minnillo y a la potentísima Kim Kardashian (en la imagen, con su hermana) cuyos pechos, como ya ocurriera en otros Partidos de los Martes, van en aumento a medida que avanza el film.

El Momentazo: El protagonista, azorado por el gran peligro que sufre su novia, atrapada en el museo de la ciudad, le dice a Batman (!!!!!) que va a ir a rescatarla, produciéndose el siguiente diálogo:

- Batman: Si vas al museo, tienes un cero por ciento de probabilidades de sobrevivir...
- Protagonista: ¡Me agarraré a esa cifra!






jueves, 9 de octubre de 2008

Tocando techo en la selva

Una final de Champions en pleno mes de septiembre. Eso es lo que nos encontramos con Tropic Thunder, una peli que lo peor que tiene es el absurdo subtítulo ese de 'Una guerra muy perra' que le han puesto aquí. Esperando equivocarnos, podemos habernos topado con, probablemente, el mejor Partido de los Martes de la temporada...

Desde que aparecen los trailers ficticios para presentar a los personajes, se sabe que la cosa va a ir de reir sin parar hasta el final. La cosa va de un grupo de actores (cada uno cumpliendo un particular cliché) que se embarca en hacer la mayor película de guerra de la historia, hasta que se ven metidos en una guerra de verdad.


Los personajes, geniales. Ben Stiller se sale haciendo de héroe de acción (y de Jack el simple), el Jack Black la lía como enganchado y sobre todo Robert Downey Jr. la monta parda como Dirk Lazarus, el superactor que se cambia el color de la piel para hacer de negro y que deja las mejores frases de la peli, perlas como "eso es como cuando un niño pequeño se agarra la polla cuando está asustado" o "entonces, Alpa (dirigido al rapero que les acompaña, que acababa de revelar su amor hacia un tipo llamado Lance o algo así) cuando escribías esas canciones sobre chochitos, estabas pensando en comerte la polla de ese Lance, ¿no?".

EL MOMENTAZO: El bailoteo que se pega un genial Tom Cruise, caracterizado como un productor de cine gordo, calvo, peludo y sudoroso queda eclipsado por Jack Black quien, en un desesperado intento por ser desatado de un árbol le ofrece un favor sexual (que le coma la polla, vamos) a uno de sus compañeros de reparto. (Sí, de nuevo dos momentazos, ¿y qué?)

FBA y DMR quieren pedir perdón a sus lectores por haber escrito dos veces (con esta tres) la palabra POLLA en esta crítica...

lunes, 29 de septiembre de 2008

En busca de la credibilidad perdida

Podríamos decir que, al igual que Zohan, Wanted nos ha deparado una gran sorpresa en nuestro último Partido de los Martes. La película de Timur Bekmambetov (con ese nombre qué vamos a esperar) es un auténtico despropósito que pierde credibilidad a cada minuto, lo que la va convirtiendo en objeto de mofa por parte del público hasta ser, como ya hemos dicho, un auténtico partidazo.

James McAvoy es un perdedor que, sin saberlo, es el hijo de un asesino a sueldo miembro de una hermandad secreta que se dedica a arreglar el mundo a su manera, esto es, a base de balazos con efecto en el coco.

Angelina Jolie, en un triste proceso de Amywinehousización (esta mujer cada día está peor, aunque sigue siendo
ella), será la encargada de reclutar al prota para que Morgan Freeman (aka Kofi Annan) le desvele el secreto de la hermandad: un telar marca el destino de sus miembros, a través de un código binario traducido a través del método 'porque sí' que genera miradas de incredulidad entre los asistentes a la peli. "Mira, 000010010110, esto es una J, clarísimo..."

No menos absurda es la explicación que da Kofi Annan ("que soy Morgan Freeman, copón") a la sensación chunga que le entra al chaval cuando se pone nervioso y que le obliga a ir empastillado todo el día: "Es que a nosotros los de la Hermandad, cuando vamos a darle matarile a alguien, el corazón nos late a 400 pulsaciones por minuto". Si no hubieran cambiado rápidamente el plano para enfocar la cara de "¿pero tú que cojones me estás contando, Morgan Freeman?" del pibe protagonista habríamos visto al bueno de Kofi partirse la caja descojonándose, porque eso del corazón en modo colibrí no se lo cree ni él...

El momentazo: A medida que avanza la película se van sucediendo los momentos de grandeza (nótese la ironía) de la misma, pero en los primeros minutos del film, el prota suelta una frase genial a su obesa y déspota superiora: "Si no fueras tan hija de puta, nos darías lástima". Instante genial, comparable al que se produce minutos después cuando el mejor amigo de McAvoy, que se pincha a su
novia y le putea constantemente, reacciona desde el suelo, tras llevarse un par de buenas hostias, a un morreo de su amigo con Angelina diciendo: "Es el mejor, el mejor". (Sí, son dos momentazos, pero lo son).

La gerontofilia puede ser divertida...

Tremenda sorpresa la protagonizada por Adam Sandler y su película Zohan, licencia para peinar. En lo que a priori se presentaba como un bodrio nos encontramos como una gran dosis de humor, tal vez excesivamente borde en algunos momentos; pibones (espectacular Emmanuelle Chriqui); y unos secundarios de lujo como son John Turturro (sembrao) y Rob Schneider. Todo ello con trasfondo político incluido, lanzando un mensaje de paz entre los pueblos israelí y palestino. Ahí la llevas.

Un agente secreto del Mossad israelí finge su propia muerte y huye de su patria para cumplir el sueño de su vida: ser un famoso peluquero. Su descontextualización (cree que aún se llevan los pelazos de los años 80) y, porqué no decirlo, sus favores sexuales a sus clientas le convertirán en la estrella del glamour de Nueva York, ciudad en la que se reencontrará con su archienemigo, el terrorista interpretado por John Turturro, el Fantasma.

Lo realmente divertido viene cuando nos muestran al Zohan como el bicharraco de agente secreto que es, capaz tanto de nadar como un delfín al lado de una moto acuática como de hacer imposible que un solo pelo caiga al suelo de la peluquería en la que trabaja, lanzándose cual Casillas si es necesario para evitarlo. Además él, que ha recibido los entrenamientos más severos y no hace ascos a nada, no tiene reparos en agradecer a sus vetustas clientas su visita con un buen meneo y claro, se forman unas colas de viejas en la puerta del local que ni en una firma de autógrafos de Juan y Medio...

El Momentazo: La secuencia en la que tres taxistas neoyorquinos, enemigos del Zohan por su común procedencia euroasiática, llaman al servicio de atención al cliente de Hezbolá para informar de que el agente secreto aún vive es digna del humor absurdo de los Monty Phtyon o de los hermanos Coen, salvando las distancias, pero sencillamente genial.

viernes, 12 de septiembre de 2008

La decadencia de Nicolas

Revisión norteamericana de la peli tailandesa del mismo nombre, Bangkok Dangerous es una de los Partidos de los Martes que menos nos ha aportado, cinematográficamente hablando, y con la que más sangre vamos a hacer sobre su protagonista (y su estilismo), Nicolas Cage.

Cage, ganador de un Oscar, no lo olvidemos nunca, culmina su debacle como actor con este bodrio en el que interpreta a un asesino a sueldo que va a hacer su último trabajo en Bangkok -claro, si no se llamaría Torremolinos dangerous o Springfield dangerous-, ciudad en la que descubre el amor y la amistad tras años de soledad/manualidad mientras lleva a cabo sus encarguitos de matar.

Volviendo a Nicolas Cage... ay Nicolas, que pena de tí. ¿Como un tipo que se casca un peliculón como La Roca o dice aquello de "puedo pasarme horas comiendo una perita" (Cara a cara) cae tan bajo como para hacer mierdas como esta o la bazófica Ghost Rider? Y sobre todo, y más importante, ¿por qué, en lugar de seguir el ejemplo de dignidad de Bruce Willis y raparse, se presenta en pantalla con ese pelazo? Por muy largos que te dejes los pelos de la nuca, ESTAS CALVO, NICOLAS CAGE. Que se te ve el cartón, cojones. Acéptalo, colega, y deja de parecerte a una señora mayor, por lo que más quieras.

EL MOMENTAZO: Resulta conmovedor como Nicolás, loco por una alegría, intenta ligarse a una orientalita sorda (¡y farmacéutica!), llevándola a cenar, al piojito de Bangkok, conociendo a su familia... y asistiendo a sus danzas rituales en las que nos preguntamos cómo demonios sigue el ritmo, si no oye. ¿Hay algo más absurdo que llevar a una sorda a un concierto? Claro, y por su cumpleaños le regalas un ipod, no te jode...

La Venganza es un plato que se sirve a hostias

Por sorpresa y como los que no quieren la cosa, nos encontramos con Venganza con un auténtico partidazo digno de Liga de Campeones. Vuelve el género del atormentado y solitario héroe que reparte hostias como panes sin inmutarse, encarnado por un genial Liam Neeson (alias Qui-gon Jin, alias Oskar Schindler, alias Rob Roy, alias Darkman), que en este film da vida a un ex agente del gobierno americano que ha visto su vida familiar truncada por su vida laboral, una lástima.

En estas que su hija (Maggie Grace, haciendo de adolescente -con casi 30 años- en un papel que recuerda a las 'grandes interpretaciones' de Al salir de clase), una golfilla rubia que se va a Europa con una amiga más golfilla que ella, es secuestrada por una banda del Este europeo para hacer de ella una chica de alto standing (por decirlo finamente). A Neeson no le queda otra que viajar a París para rescatar a su hija mediante los únicos métodos que conoce... liándola.

En su periplo en tierras gabachas, Liam le coge el gustillo a eso de aplastar cabezas albano-kosovares y da una clase magistral de reparto de atragantás a domicilio mientras busca a su pánfila hija, que (atención SPOILERRR) consigue pasar los 93 minutos de metraje sin que le toquen una triste tetilla a pesar de haber sido secuestrada para meterla a puta...

EL MOMENTAZO: En plena búsqueda parisina, el bueno de Liam se topa con un gachó que al parecer puede tener información sobre el paradero de su hija y para persuadirlo a hablar le clava a lo bestia dos tornillacos en las piernas y lo conecta a la corriente eléctrica. Una vez obtenida la información, el Neeson se larga y lo deja allí, engrosando la factura de Endesa... Para que luego vaya vacilando de torturador el Sayid de Perdidos, ¡con dos cojones Liam!

miércoles, 20 de agosto de 2008

¡¡DEFENSA!!¡¡¡DEFENSA!!!

Nuevo desplazamiento a El Puerto pero en esta ocasión no al Cubillo, sino al Palacio de los Deportes de la localidad portuense, contando además en esta ocasión con la presencia estelar de don José María García como invitado (el de la radio no, el de las guiris).

La peli va de unos tipos que deciden secuestrar un niño, pero la cosa no sale como esperaban, blá, blá, blá... ¿a quién le importa? El gran descubrimiento de Hellion El ángel caído no fue ni la típica historia del niño cabrón sucedáneo de Damian el de La Profecía o las estelares apariciones de Sawyer el de Perdidos y la doctora Tancredi de Prison Break, no, sino el debut en cine del gran Louis Bullock, que comenzó en el banquillo y poco a poco fue acumulando minutos hasta convertirse por méritos propios en el máximo anotador del partido. A mitad del tercer cuarto, y perdiendo de paliza, SweetLou pasa de las indicaciones del jefe de policía Joan Plaza y comienza su show, que acaba, como no podía ser de
otra forma, con un tiro libre (en el pecho).

EL MOMENTAZO: Es evidente que, si nos pasamos la peli descojonándonos del parecido de un secundario con un jugador de baloncesto, no es que fuera uno de los mejores partidos de la temporada, ni un duda pacoh. Así que, si tenemos que destacar algo, a parte del ya mencionado fin del magnífico escolta madridista, es la escena en la que la doctora Tancredi se da una duchita (se sentiría sucia después de cuernear a su noviete) y aparecen dos perrazos dispuestos a comérsela. Ella, que aunque se tire a otros no es ni mucho menos una guarra, prefiere sucumbir a manos de los lobos antes de dejar de tapar sus vergüenzas, evitando así además una alegría a los sufridos espectadores, que al final quedamos sin casquería, sin ver pechos y sin ná. Pues vaya.

martes, 15 de julio de 2008

Ojulk!


De nuevo es
Marvel Comics la responsable de que tengamos que hablar bien de nuestro Partido de los Martes. Si Ironman nos parecía una adaptación notable del papel, El increíble Hulk también llega a este nivel ofreciendo lo que, al fin y al cabo, uno quiere ver cuando a ver una película de este calibre.

La historia es tan simple (no pedimos más, la verdad) como que Bruce Banner huye a Brasil para encontrar un remedio a ese mal despertar que le convierte en lo que aparece en la imagen superior, pero el Ejército de los EE.UU. lo localiza y le persigue. Y ahí se lía el taco.Hay que agradecer a una película que se llama El increíble Hulk que dedique gran parte de su metraje precisamente a mostrar al bichardo verde en todo su esplendor y se deje de mariconadas (que tome nota Ang Lee). Esa vileza tan de agradecer tiene su punto álgido en la gran patá en el pecho que se lleva el chulito de Tim "me dopo como Gurpegui" Roth y el gran despliegue de puñetazos y atragantás que se lleva minutos después ya convertido en La Abominación. ¡Eso es una puta peli de bicharracos, coño!

Por echarle para atrás algo a la peli, que Bruce Banner vaya desde Rio de Janeiro hasta la costa este de los EE.UU. andandito... como que no nos lo tragamos pero, lo dicho, no pedimos más.

EL MOMENTAZO: Una cabaña perdida en las montañas, algo de música, una copa de vino y Liv Tyler encima... todas las papeletas para que el bueno de Bruce Banner se marcase el polvo de su vida... hasta que el puto reloj de las pulsaciones le dejó bien claro que de clavarla nada si no quería dejarle a la piba el tema como una boca de metro...