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miércoles, 18 de agosto de 2010

Mil y un usos de un intestino delgado

Con ese sugerente nombre, es bastante comprensible que Zombies nazis opositase seriamente a convertirse en un más que claro Partido de los Martes aún en estasfechas estivales.


De las tórridas temperaturas andaluzas nos trasladamos a un helado paraje escandinavo (con todo lo que ello implica) donde una pandilla de simpáticos estudiantes de medicina van a pasar un fin de semana; concretamente a una pequeña cabaña perdida donde Cristo dio las tres voces... Cristo o Adolfo Hitler, y es que resulta que la zona de marras fue un importante área de influencia de un batallón nazi cuyos restos vivientes siguen martirizando a los valientes que osen poner un pie en 'su' nieve.


Mezcla de gore, mezcla de humor, la película (entendiendo como tal a partir del momento en que los zombies empiezan a repartir bocaos) tiene situaciones absolutamente surrealistas, acordes a la curradísima trama argumental (...). Dignos de mención tanto la afición del director, Tommy Wirkola, por los intestinos delgados, como la transformación de uno de los personajes, de un sensible estudiante de medicina al que le da fatiguita la sangre, a un maldito carnicero que no duda en amputarse miembros para sobrevivir a la barbarie.



De la muerte de Jenny Skavlan, el pibón de la película, ni hablamos.

Tenéis que verla.

domingo, 23 de mayo de 2010

¿¿Dónde está la daga, Tamina??

Regresó el Partido de los Martes en los albores del verano y lo hizo con una adaptación (otra más) de un videojuego a la gran pantalla: Prince of Persia. Las Arenas del Desierto.

Para los que no hayan jugado a este mítico juego de plataformas no les resultará difícil entender una película cuyo único objetivo es hacer caja haciendo pasar un buen rato. No creemos que vaya a lograr ninguno de los dos objetivos...


Un príncipe 'bastardo' enfrentado al celo de sus hermanos, un pibón porculero para motivar un sainete sentimentaloide, y unos escenarios más propios del Assassin's Creed que del propio Príncipe de Persia condimentan una historia en la que Dastan (Jake Gyllenhaal) quiere tratar de arreglar la muerte del rey de Persia con una misteriosa daga con el poder de viajar en el tiempo, pero sin Delorian.

Crítica 2.0 by DMR. Como peli de aventuras tiene un pase, pero la mano de Disney se nota demasiado (aunque no se masacre a ningún judío, quizás en la versión extendida en DVD) y en determinados momentos parece que los caballos y los avestruces se van a poner a cantar y a bailar, todo muy bufonesco. Especialmente ridículo es el personaje que cría avestruces (¡los verdaderos protagonistas de la película! ¡y uno lleva un gorro!) que se marca unos rollos en favor del pequeño empresario que no vienen a cuento ni de coña.

Precisamente esa es otra de las cosas curiosas de la peli (quizás también del juego), el utilizar la peli para exponer situaciones actuales pero con la habilidad de un niño de tres años. Sólo hay que ver el argumento: los persas atacan la ciudad en la que guardan la daga argumentando que están fabricando armas (de destrucción masivarrrll???) y una vez conquistan el sitio se quedan, con dos cojones, para conseguir las arenas del tiempo
(petroleeorrrr??!!) porque allí de armas na de na, ¿¿¿a nadie le suena???

sábado, 20 de diciembre de 2008

Dragones y vikingos, un mundo infernal

Una fecha marcada con rojo en nuestro calendario, el estreno de Outlander. Vikingos contra alienígenas, toma ya. Prometía estar a la altura de otros grandes partidazos y, sin embargo, decepcionó tanto que FBA sucumbió al sueño de Morfeo en el momento álgido de los desconcertantes 115 minutos de metraje...

Desconcertantes porque el extraterrestre Jim Caviezel (¡
Jesucristo!) llega a la tierra en la Edad del Hierro para acabar con un bicho que él mismo ha traido en su nave, rompiendo la relativa paz de una pequeña aldea de pacíficos vikingos, entre los que convive un monje cristiano (?????), y que está enfrentada a otra tribu arrasada por el mencionado bicho y liderada por el sinpar Ron Perlman.

Como da la casualidad de que Kainan (Jim Caviezel) es un extraterrestre con forma humana, cuyas únicas diferencias con los habitantes de la tierra son la perenne cara de pena y que su civilización no conoce las mangas, hay momento para el romance cuando conoce a
Sophia Myles, una vikinga sin barba ni cuernos (visibles).

EL MOMENTAZO: Entendemos que la película, así de entrada, no es que se deba juzgar por su realismo y fidelidad con la Historia. Pero convertir a una aldea de vikingos, esos guerreros sanguinarios que arrasaban todo lo que se ponía por delante, en un grupito de mariquitas ya es pasarse. Eso es precisamente lo que da a entender la película en una de sus escenas más vergonzantes cuando, en plena fiesta, los habitantes de la aldea se sacan de la manga un juego en el que corretean encima de unos escudos, como las zamburguesas de humor amarillo pero a lo rústico. Kainan, que se las pega de guay, le gana al chulito aspirante al trono del rey y éste, en vez de cortarle las piernas y decirle "venga, corre ahora por los escuditos" como buen vikingo, se hace su amiguito del alma. Marica...

miércoles, 20 de agosto de 2008

¡¡DEFENSA!!¡¡¡DEFENSA!!!

Nuevo desplazamiento a El Puerto pero en esta ocasión no al Cubillo, sino al Palacio de los Deportes de la localidad portuense, contando además en esta ocasión con la presencia estelar de don José María García como invitado (el de la radio no, el de las guiris).

La peli va de unos tipos que deciden secuestrar un niño, pero la cosa no sale como esperaban, blá, blá, blá... ¿a quién le importa? El gran descubrimiento de Hellion El ángel caído no fue ni la típica historia del niño cabrón sucedáneo de Damian el de La Profecía o las estelares apariciones de Sawyer el de Perdidos y la doctora Tancredi de Prison Break, no, sino el debut en cine del gran Louis Bullock, que comenzó en el banquillo y poco a poco fue acumulando minutos hasta convertirse por méritos propios en el máximo anotador del partido. A mitad del tercer cuarto, y perdiendo de paliza, SweetLou pasa de las indicaciones del jefe de policía Joan Plaza y comienza su show, que acaba, como no podía ser de
otra forma, con un tiro libre (en el pecho).

EL MOMENTAZO: Es evidente que, si nos pasamos la peli descojonándonos del parecido de un secundario con un jugador de baloncesto, no es que fuera uno de los mejores partidos de la temporada, ni un duda pacoh. Así que, si tenemos que destacar algo, a parte del ya mencionado fin del magnífico escolta madridista, es la escena en la que la doctora Tancredi se da una duchita (se sentiría sucia después de cuernear a su noviete) y aparecen dos perrazos dispuestos a comérsela. Ella, que aunque se tire a otros no es ni mucho menos una guarra, prefiere sucumbir a manos de los lobos antes de dejar de tapar sus vergüenzas, evitando así además una alegría a los sufridos espectadores, que al final quedamos sin casquería, sin ver pechos y sin ná. Pues vaya.

miércoles, 30 de julio de 2008

'Con el seis, el que no se lleva bien con el astro rey...'



Nueva incursión en el cine patrio de terror del Partido de los Martes esta vez con Eskalofrío, una película que prometía mucho pero no acabó de cumplir con las expectativas. La cinta comienza narrando la patética existencia de Santi (Junio Valverde), un niñato excéntrico y asustadizo que no soporta la luz solar y que se marcha con su mamá a un pueblucho perdido en busca de sombrita. Coincidiendo con la llegada de Santi comienzan a producirse una serie de ataques violentos relacionados con el bosque que rodea toda la zona y claro, las culpas para el niño rarito nuevo. A partir de ahí todo es blablablá hasta que se descubre que la culpable de los ataques es una niña alemana criada salvaje, como Mowgli del Libro de la Selva pero con más mierda y mucha más mala leche.

No hay grandes momentos que recordar en Eskalofrío, salvo las apariciones de algunos secundarios como el torrentiano Jimmy Barnatán en el papel de colega frikazo de Santi o el pastor tuerto puteado porque le matan a las ovejas, que se cree House en plan rural. Lo que sí que hay que destacar es que esta película se enmarca sin duda en el género de la ciencia ficción, ya que de otra manera no se puede explicar que el único gran pibón (Blanca Suárez) que vive en el pueblucho de mierda ese se interese por el protagonista e insista en quedar con él mientras que el nota prefiere preocuparse por el monstruito del bosque. Mooooñaaaaaa...

El momentazo: Protagonizado precisamente por la piba buenorra del pueblo cuando, tras internarse en el bosque con 'Iniesta' y su amigo el friki, se mete un pellejazo con mortal y medio y doble tirabuzón, instantes después de que su padre (en la búsqueda de los chavales) afirmase que su hija "conocía el bosque como la palma de su mano"...

martes, 29 de julio de 2008

Doomsday: El Día del homenaje



Porque en este Partido de los Martes (que debería hacer que nos replanteásemos nuestros objetivos de cara a la temporada que comienza) si algo tiene, son homenajes a punta pala y sin un sentido definido en medio de un baño de sangre de notables y gratuitas proporciones. "Un despropósito", clamaba DMR.

Los autos locos, Mad Max, Pulp Fiction (en forma de frikazo embutido en cuero loco por una alegría cárnica de cualquier tipo), Braveheart, Robin de los Bosques... todas y cada una de ellas son literalmente fusiladas en una película, Doomsday, que bien podría ser la continuación o historia paralela a El incidente.

La historia, el clásico virus que arrasa un país enterito (Escocia), que es puesto en cuarentena y cerrado a cal y canto para que sus habitantes se descompongan a gusto, hasta que el mencionado virus empieza a liarla fuera, por lo que un cuerpo de élite (los cojones) es enviado de vuelta a Glasgow en busca de una vacuna, liderado por una superviviente de la epidemia original (Rhona Mittra) con un ojo de menos, que todo hay que decirlo, convirtiendo su enfrentamiento con las 'tribus' que habitan los páramos escoceses en un cúmulo de situaciones a cada cual más surrealista.

El momentazo: El líder de los insurrectos escoceses, una mezcla de Iggy Pop y el Dr. Emmet Brown (Doc para los colegas) persigue sin éxito al cuerpo de élite, que escapa de sus garras en un tren a vapor (???¿¿¿), a lo que el gachó reacciona lanzando un sonoro Cabroneeeee y asestando un directo en la mandíbula de uno de sus frikis subordinados.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Prom Night, una noche pa'echarla

Probablemente haya sido esta la mayor decepción de la temporada. Prom Night (Una noche para morir) prometía pibones y casquería envueltos en un argumento escuetísimo: un profesor obsesionado con una alumna a la que se quería pinchar en el pasado (acabó con toda la familia de la chavala en el intento) se fuga de la cárcel el día de la fiesta de graduación de la susodicha y sus colegas. Lo que prometía ser una carnicería en un hotel de lujo con grandes escotes salpicados con sangre no es otra cosa que una película cortita cortita, sin la violencia extrema que esperábamos...

Especialmente indignante resulta el papel del asesino, que sólo parece conocer dos maneras de matar a la muchachada que se va cruzando por el hotelazo, de mini rajita en el cuello o con tres pinchacitos en el estómago, sin sangre ni ná. ¡Qué falta de originalidad, por dió! Más le valdría un cursillo impartido por el enmascarado asesino (alias el primo patético de Jason Voorhees) de
Campamento infernal, porque si no eres capaz de idear una forma absurda de matar a un adolescente y que sea capaz de producir litros y litros de sangre y casquería, ¿qué puta mierda de asesino eres?

EL MOMENTAZO: La atormentada Donna (Brittany Snow) tiene pesadillas con su asesino, y bien avanzada la peli tiene una tan, tan, tan real, que cuando se despierta, no se le ocurre otra cosa que hacer que seguir, paso a paso, todo lo que ocurre en el sueño. '¡Venga, a ver si me mata de verdad!'. Este momentazo nos ha recordado que, ya en
Llamada Perdida los protagonistas se empeñaban en hacer y decir exactamente lo que precedía a su fatal muerte y que ya conocían gracias, precisamente a una llamada perdida.

PD:
Tal es el nivel de la peliculita, que a punto estuvimos de señalar como momentazo el trailer de Hulk que pusieron antes y que nos emocionó mucho más que 90 minutos de adolescentes puteados, pero por respeto a nuestros lectores (¿¿??) nos decidimos por el momentazo descrito arriba.

martes, 6 de mayo de 2008

Qué ruinazo de peli

Volviendo a la casquería nos hemos topado con una peli que es, en esencia, un auténtico Partido de los Martes. Un alemán se lleva a dos parejas de americanos a visitar una pirámide perdida en mitad de un bosque mejicano porque a él le da yuyu ir solo a buscar a sus colegas, que no dan señales de vida. El resultado: una horrible maldición los atrapa en la pirámide siendo el mencionado alemán el más puteado de la pandilla, en la que destaca un auténtico carnicero que soluciona cualquier problema amputando miembros a cascoporro.

Muy a destacar en esta peli, que ofrece grandes momentos de pechazos y vísceras, la carita de pena del alemán poco antes de caer por un pozo y la solución del citado 'carnicero' a su problemilla en las piernas, "esto se corta por aquí y listo". "¿Pero no le va a doler?" -preguntan los incrédulos colegas- "No, no, si eso que muerda algo pero vamos que este no siente ná". Hasta el chicano brutote con cara de Ewok que les esperaba abajo de la pirámide para darles pasaporte se acojonó con la gritera del pobre chiquillo.

EL MOMENTAZO: Stacy (
Laura Ramsey), descomunal pibón que nos regala al comienzo de la película una secuencia que levantaría al más fláccido de los mástiles, se ve 'afectada' por la maldición de la pirámide y les dice a sus compañeros que siente algo extraño por su cuerpo, al tiempo que un extraño movimiento en su frente hace que el resto de sus colegas pongan cara de 'hostia, esta la va a cascar en breve...'. Ella, asustada, pregunta "¿¿verdad que habéis visto algo?" y los otros para tranquilizarla sueltan un sosegador "Nooo...¿ver el qué?..."

viernes, 7 de marzo de 2008

30 días de mugre

Un pueblo de Alaska, un hacha, un puñado de vampiros y oscuridad es lo que ha necesitado David Slade para currarse la memorable 30 días de oscuridad, film que abría nuestro ciclo de cine cutre.

El sheriff del pueblucho (Josh Harnett), envuelto en una movida sentimentaloide con una ex policía del lugar (Melissa George) que, casualmente queda atrapada por accidente en el mismo, ha de emprenderla a hachazos con todo cristo debido a la invasión de una panda de vampiros como el colega de la foto, que no se sabe de dónde salen ni porqué, aunque sospechamos una ascendencia vasca, a tenor del extraño dialecto en el que se comunican.

Además del vampiuskera ese que hablaban, son memorables también los gritos que soltaban los bichardos estos, algo así como AAAAAAALLGGHH (Boooote!!!) pero con voz de pito, que tan buenos ratos nos han hecho pasar en nuestras tediosas mañanas. Ah, y no puede olvidarse como el 'casi-momentazo' la conversación del sheriff con su colega (al que no tendrá reparos en decapitar poco después) en plena estepa helada de Alaska a 15 bajo cero sin que salga ni un hilillo de vaho de sus bocas. Se ve que olvidaron los caramelos Halls...

Poco más que añadir a estos 113 minutos de sangre gratuita, salvo la curiosa afición del prota a largar hachazos a diestro y siniestro; ya sea al malvado líder de los vampiros, a una niña rubia de ocho años, o a su mejor amigo desde que era shiquitito.

EL MOMENTAZO:
Precisamente relacionada con esta afición a seccionar pescuezos ajenos, resulta llamativa la escena en la que uno de los amigos del sheriff, mordido por un vampiro en un ataque, desvela a los supervivientes que se está transformando en "uno de ellos", a lo que el sheriff Josh, responde, hacha en mano, con un movimiento de cabeza señalando una puerta que viene a decir algo así como: "tira pal cuarto, que te la voy a dar mortal".

P2 (Putea-dos)


Tras el análisis (de sangre, mucha sangre) de Rise, es conveniente saltar una semana hacia atrás en el tiempo y recordar nuestra segunda sesión de buen cine de la mano de P2 (Parking 2 o Putamierda 2, que al caso es lo mismo). La película va de una piba que está puteaísima en el curro (Rachel Nichols) y quiere irse a su casa por Navidad, pero el coche se le va a tomar por culo y no tiene manera de largarse. A esto que el vigilante del párking, interpretado por el friki de la bolsa de plástico de American Beauty (Wes Bentley) se embolica con ella y se le va pinza hasta el punto de secuestrarla y hacer DE TODO para que la chica pase con él la Nochebuena, cadena en el tobillo mediante. Eso es espíritu navideño y lo demás son tonterías.

Total, que los eternos 98 minutos van del pesado del Bentley persiguiendo a la chica por todas las plantas con cara de loco acompañado de su fiel perro Rocky, de largo el mejor actor de la película (pobrecito bicho). El chucho además es protagonista del (casi) mejor momento de la película, cuando persigue a la piba para cargársela y ésta, muy modosita ella, le clava al animalito una palanca en el coco y remueve remueve que esto sacabao...

Pero sin duda lo que hace memorable esta peli es que ofrece una de las teorías más interesantes de la historia de la humanidad. Pueden irse al paro todos los cirujanos plásticos del planeta porque el director de la peli, con sus santos cojones, descubre que pasar mucho rato en un párking (o pasar miedo, o que te persiga un loco, o que te esperen para cenar en Navidad, a saber) es la receta ideal para hacer crecer los pechos femeninos hasta límites insospechados. Vamos, que la chica empieza la película más bien planita y acaba con mejor delantera que la selección brasileña del Mundial 58. Explicación no tiene, ni la queremos. ¡¡Párking gratis para las pibas ya!!

EL MOMENTAZO: Justo al final de la peli, la tipa tiene al loco contra las cuerdas, encadenado a un coche hecho polvo chorreando gasolina pero, como en el fondo tiene buen corazón (que SÍ le cabe en el pecho) se va sin hacer sangre a pesar de todo lo que el vigilante la había puteado. Pero claro, una mujer puede aguantar que la aten, le peguen, le echen al perro... pero si a esto le sumas un ¡¡Zorra estúpida!! asín a traición, hombre eso ya es para rebelarse, y como tiene que ser la chiquilla le prende fuego al Wes Bentley. ¿No estabas con el calentón? Pos ahí lo llevas...