
Una película chunga a la semana, una crítica constructiva por película. Porque amamos el cine cutre, porque sí
domingo, 22 de agosto de 2010
Si Mr. T levantara la cabeza...

miércoles, 18 de agosto de 2010
Mil y un usos de un intestino delgado

De las tórridas temperaturas andaluzas nos trasladamos a un helado paraje escandinavo (con todo lo que ello implica) donde una pandilla de simpáticos estudiantes de medicina van a pasar un fin de semana; concretamente a una pequeña cabaña perdida donde Cristo dio las tres voces... Cristo o Adolfo Hitler, y es que resulta que la zona de marras fue un importante área de influencia de un batallón nazi cuyos restos vivientes siguen martirizando a los valientes que osen poner un pie en 'su' nieve.
Mezcla de gore, mezcla de humor, la película (entendiendo como tal a partir del momento en que los zombies empiezan a repartir bocaos) tiene situaciones absolutamente surrealistas, acordes a la curradísima trama argumental (...). Dignos de mención tanto la afición del director, Tommy Wirkola, por los intestinos delgados, como la transformación de uno de los personajes, de un sensible estudiante de medicina al que le da fatiguita la sangre, a un maldito carnicero que no duda en amputarse miembros para sobrevivir a la barbarie.

De la muerte de Jenny Skavlan, el pibón de la película, ni hablamos.
Tenéis que verla.
martes, 15 de junio de 2010
Peor que una Legionella

Tiros, medio zombies, un par de pibas de buen ver(Adrianne Palicki y Willa Holland) , secundarios de lujo (en este caso Dennis Quaid, en, probablemente, el papelón de su carrera) y una historia infumable, a saber: Dios se ha cansado de la raza humana y manda a sus ángeles, Gabriel y Miguel, ataviados cuales centuriones romanos, a acabar con un bebé a punto de nacer, última esperanza para salvar a la humanidad, pero Miguel, que es un sentimental, se corta las alas y se pasa al bando humano.
A partir de ahi: viejas neuróticas ávidas de sangre ('Todos vais a morir, cabrones'), heladeros fúnebres, negratas solidarios, y escenas que intentan llegar al gore sin lograrlo, pero procurando el descojone en alguna que otra secuencia.

miércoles, 29 de abril de 2009
Momentazos musicales
Tarantinorrrrrrrrrrrrr
Eclectic Method - The Tarantino Mixtape
jueves, 30 de octubre de 2008
Literalmente, máximo dolor
Max Payne. Esto es lo que siente uno cuando sale del cine, después de haber pagado casi cinco euracos por ver este atropello. Una peli basada en un videojuego que promete acción, tiros y vísceras desde un principio es, en realidad, un tostonazo en forma de drama psicológico en la que no se pega un tiro por lo menos hasta el minuto 57 de partido y en el que un tipo duro como Mark Wahlberg llega incluso a despreciar una proposición indecente de Olga Kurylenko, de largo, lo mejor de la película.Max Payne es un atormentado policía que, relegado a casos menores en su comisaría continúa investigando el asesinato de su mujer y su hijo, casualmente relacionado con una serie de extraños sucesos que comienzan a ocurrir, casualmente relacionados también con el entorno laboral de su difunta esposa y que concluyen con un final más previsible que una rueda de prensa de Bernd Schuster.
El reparto de la película lo completan, además de los mencionados Wahlberg y Kurylenko, una tal Mila Kunis (con el síndrome de "me crecen los pechos cuando me asusto" ya visto en Parking 2), Amaury Nolasco (Sucre de Prison Break, haciendo de malo hiperdopado), Chris O'Donnell (qué bajo has caído, Robin) y el rapero Ludacris, en el espectacular papel del Inspector Bravura (sí, Bravura, gran cachondeo cada vez que alguien le llamaba). Especial tristeza supone el caso del que fuera Robin (que se ha puesto como un zollo además) en esas violaciones fílmicas llamadas Batman Forever y Batman y Robin, cuyo papel en la película básicamente se reduce a recibir ostias de un cabreado Wahlberg y acabar tiroteado vilmente. Las cosas que pasan por no hacer caso al bueno de Alfred...
EL MOMENTAZO: El Wahlberg, en plan tipo duro al que todo le da asco, se lleva a su casa a la Kurylenko dispuesto a darle un poco de cariño. La piba, que nada más cruzar la puerta ya está medio en pelotas, no tarda ni 20 segundos en colocarse artísticamente en la cama cubierta sutilmente por una sabanita y espera ya con las piern...los brazos abiertos al Max Payne...cuando a éste se le va la pinza y la echa de su casa así por las buenas. Al parecer el muchacho prefiere ser líder en solitario...
viernes, 12 de septiembre de 2008
La decadencia de Nicolas
Revisión norteamericana de la peli tailandesa del mismo nombre, Bangkok Dangerous es una de los Partidos de los Martes que menos nos ha aportado, cinematográficamente hablando, y con la que más sangre vamos a hacer sobre su protagonista (y su estilismo), Nicolas Cage.Cage, ganador de un Oscar, no lo olvidemos nunca, culmina su debacle como actor con este bodrio en el que interpreta a un asesino a sueldo que va a hacer su último trabajo en Bangkok -claro, si no se llamaría Torremolinos dangerous o Springfield dangerous-, ciudad en la que descubre el amor y la amistad tras años de soledad/manualidad mientras lleva a cabo sus encarguitos de matar.
Volviendo a Nicolas Cage... ay Nicolas, que pena de tí. ¿Como un tipo que se casca un peliculón como La Roca o dice aquello de "puedo pasarme horas comiendo una perita" (Cara a cara) cae tan bajo como para hacer mierdas como esta o la bazófica Ghost Rider? Y sobre todo, y más importante, ¿por qué, en lugar de seguir el ejemplo de dignidad de Bruce Willis y raparse, se presenta en pantalla con ese pelazo? Por muy largos que te dejes los pelos de la nuca, ESTAS CALVO, NICOLAS CAGE. Que se te ve el cartón, cojones. Acéptalo, colega, y deja de parecerte a una señora mayor, por lo que más quieras.
EL MOMENTAZO: Resulta conmovedor como Nicolás, loco por una alegría, intenta ligarse a una orientalita sorda (¡y farmacéutica!), llevándola a cenar, al piojito de Bangkok, conociendo a su familia... y asistiendo a sus danzas rituales en las que nos preguntamos cómo demonios sigue el ritmo, si no oye. ¿Hay algo más absurdo que llevar a una sorda a un concierto? Claro, y por su cumpleaños le regalas un ipod, no te jode...
La Venganza es un plato que se sirve a hostias
Por sorpresa y como los que no quieren la cosa, nos encontramos con Venganza con un auténtico partidazo digno de Liga de Campeones. Vuelve el género del atormentado y solitario héroe que reparte hostias como panes sin inmutarse, encarnado por un genial Liam Neeson (alias Qui-gon Jin, alias Oskar Schindler, alias Rob Roy, alias Darkman), que en este film da vida a un ex agente del gobierno americano que ha visto su vida familiar truncada por su vida laboral, una lástima.En estas que su hija (Maggie Grace, haciendo de adolescente -con casi 30 años- en un papel que recuerda a las 'grandes interpretaciones' de Al salir de clase), una golfilla rubia que se va a Europa con una amiga más golfilla que ella, es secuestrada por una banda del Este europeo para hacer de ella una chica de alto standing (por decirlo finamente). A Neeson no le queda otra que viajar a París para rescatar a su hija mediante los únicos métodos que conoce... liándola.
En su periplo en tierras gabachas, Liam le coge el gustillo a eso de aplastar cabezas albano-kosovares y da una clase magistral de reparto de atragantás a domicilio mientras busca a su pánfila hija, que (atención SPOILERRR) consigue pasar los 93 minutos de metraje sin que le toquen una triste tetilla a pesar de haber sido secuestrada para meterla a puta...
EL MOMENTAZO: En plena búsqueda parisina, el bueno de Liam se topa con un gachó que al parecer puede tener información sobre el paradero de su hija y para persuadirlo a hablar le clava a lo bestia dos tornillacos en las piernas y lo conecta a la corriente eléctrica. Una vez obtenida la información, el Neeson se larga y lo deja allí, engrosando la factura de Endesa... Para que luego vaya vacilando de torturador el Sayid de Perdidos, ¡con dos cojones Liam!
miércoles, 30 de julio de 2008
'Con el seis, el que no se lleva bien con el astro rey...'

Nueva incursión en el cine patrio de terror del Partido de los Martes esta vez con Eskalofrío, una película que prometía mucho pero no acabó de cumplir con las expectativas. La cinta comienza narrando la patética existencia de Santi (Junio Valverde), un niñato excéntrico y asustadizo que no soporta la luz solar y que se marcha con su mamá a un pueblucho perdido en busca de sombrita. Coincidiendo con la llegada de Santi comienzan a producirse una serie de ataques violentos relacionados con el bosque que rodea toda la zona y claro, las culpas para el niño rarito nuevo. A partir de ahí todo es blablablá hasta que se descubre que la culpable de los ataques es una niña alemana criada salvaje, como Mowgli del Libro de la Selva pero con más mierda y mucha más mala leche.
No hay grandes momentos que recordar en Eskalofrío, salvo las apariciones de algunos secundarios como el torrentiano Jimmy Barnatán en el papel de colega frikazo de Santi o el pastor tuerto puteado porque le matan a las ovejas, que se cree House en plan rural. Lo que sí que hay que destacar es que esta película se enmarca sin duda en el género de la ciencia ficción, ya que de otra manera no se puede explicar que el único gran pibón (Blanca Suárez) que vive en el pueblucho de mierda ese se interese por el protagonista e insista en quedar con él mientras que el nota prefiere preocuparse por el monstruito del bosque. Mooooñaaaaaa...
El momentazo: Protagonizado precisamente por la piba buenorra del pueblo cuando, tras internarse en el bosque con 'Iniesta' y su amigo el friki, se mete un pellejazo con mortal y medio y doble tirabuzón, instantes después de que su padre (en la búsqueda de los chavales) afirmase que su hija "conocía el bosque como la palma de su mano"...
jueves, 10 de julio de 2008
De divertido, nada
El partido de los Martes vuelve con fuerza para denigrar y denunciar uno de los últimos crímenes perpetrados en las carteleras españolas en este mes de julio. Funny Games U.S., remake de la homónima película, aunque de producción austriaca y dirigida por el mismo sinvergüenza, Michael Haneke.La historia, bien simple. Un par de frikazos se dedican a ir casa por casa en una modélica urbanización estadounidense de adineradas familias, que sufren el puteo constante de estos dos individuos con cara de niños buenos. Naomi Watts y Tim Roth (y Devon Gearhart, el niño) sufren en sus carnes los palos (de golf) de la extraña pareja que parece dominar todas las reglas del juego (incluso las del espacio-tiempo).
La película es un coñazo insoportable que sólo sale un poco de su letargo los 20 minutos que Naomi se tira en ropa interior dando saltitos por la casa aunque, eso sí, el perenne moquillo que le cae de la nariz le resta morbo al asunto... y más aún cuando, para cubrir su desnudez, se pertrecha con un chaleco de punto salido del armario del recordado tito Phil, de El Príncipe de Bel Air.
El momentazo: La dantesca imagen de Tim Roth (Abominación, el señor Naranja, el botones de Four Rooms...) pasándole el secador al móvil de su mujer, sentado en una silla de la cocina con la pierna derecha rota y una carita de 'Vaya tela de fin de semana' es, sin duda, el momentazo de esta película calificable, a todas luces, de bazófica.
jueves, 12 de junio de 2008
Sentenciados
Por segunda semana consecutiva nos llevamos una decepción en nuestro Partido de los Martes que, esperamos, no sea un avance de lo que nos espera en la Eurocopa que está a la vuelta de la esquina... Sentencia de muerte narra, basicamente, la historia de una clásica familia americana a cuyo cabeza de familia -Kevin Bacon- se le va la pinza cuando su hijo preferido (no lo decimos nosotros, lo dice el propio Bacon) es asesinado durante un rito iniciático de una banda de su ciudad que, no contenta con haber acabado con el muchacho, se carga además a la mujer de Kevin (Kelly Preston, que se conserva de categoría) y deja en coma al hijo marginado y hecho unos zorros a Kevin Bacon, que resurge de sus cenizas cual Ave Fénix para acabar con los miembros de la banda asesina en un despliegue de violencia que nos dejó ciertamente insatisfechos.La película en sí aporta bastante poco, y lo únicas escenas destacables son aquellas en las que los miembros de la familia hacen ver al hijo pequeño lo mierda que es, como a Meg en Padre de familia. Sólo albergamos ciertas esperanzas de ver una película burra decente cuando al hombre sin sombra se le va la pinza definitivamente y se cuela en plan kamikaze en la guarida de la banda pelao como un angango y buscando jaaangre. En el momento en el que arranca la pierna a un nota de un disparo casi me emociono, pero al final ná...
EL MOMENTAZO: Es una secuencia de crudeza moral (ya hemos dicho que de violencia está la cosa cortita) en el que un lloroso Kevin Bacon habla con su hijo marginado en coma, confirmándole lo que ya sabe este: "sí, queríamos más a tu hermano". Increíblemente, esta desconsoladora 'revelación' ayuda al chaval a salir de estado comatoso... tremendo.
miércoles, 7 de mayo de 2008
Deep Impact in Espartinas
Primera incursión por el cine patrio y primera discrepancia entre los responsables de esta, nuestra web.A DMR (poli bueno) la peli en general le ha gustado, aunque es evidente que tiene algún que otro fallo, normal en un director novel como el F. Javier Gutiérrez este. Es verdad que al tío de vez en cuando se le va la pinza y se flipa con la cámara en plan autopsia de CSI, pero en general el filme es bastante correcto. Siendo un tema tan explotado en el cine (Armageddon y Deep Impact entre otras) se toca de una manera muy diferente, centrándose en cómo se toma la gente que no van a llegar a ver el partido del Plus del domingo en lugar de mandar vaqueros espaciales a meterle bombas al meteorito. 'Total, si es pa ná'. Además, el Eduard Fernández (aquí coincidimos) como siempre borda su papel de asesino sin escrúpulos, con un pelucón que parece en homenaje al Anton Chigurt de Bardem en No es país para viejos, y las hace pasar putas al protagonista Ale (Víctor Clavijo, de asombroso parecido con el ex compañero J.J. López, del que no disponemos de imágenes) y sus sobrinitos. Ah, y sale (dos segundos más o menos) el gran Antonio Dechent.
Al poli malo, FBA, la película sin embargo no le ha convencido. A tres días vista de que el mundo se vaya a por tabaco, Eduard Fernández escapa de la cárcel y vuelve a su pueblo clamando venganza contra quien le encerró, hermano del protagonista. Un pueblo enclavado en un paraje yermo en el que, por arte de magia aparece un bosque en el que hay hasta un río y en el que la abuela de los chiquillos la palma sin razón aparente.
El Momentazo: Precisamente en el entierro de la señora, Ale, en un arrebato de explotación infantil camboyana, pone a uno de sus sobrinos a cavar (por gracioso), le corta el punto a Clarita, que ha hecho una cruz para su abuela (¡a tomar por culo!) y al sobrino pequeño, que goza de favoritismo, es al único que no le pone mala cara cuando planta una flor en lo alto de la tumba.