Por primera vez (perdón por el silencio) y sin que sirva de precedente, un remix:
Tarantinorrrrrrrrrrrrr
Tarantinorrrrrrrrrrrrr
Eclectic Method - The Tarantino Mixtape
Una película chunga a la semana, una crítica constructiva por película. Porque amamos el cine cutre, porque sí
El argumento, sin ningún sentido, da el protagonismo a Chun-Li (Kristin Kreuk), uno de los cuatro personajes que la película mantiene en común con el juego. El resto son Mr. Bison (sin el clásico traje rojo y la gorrita, rubio y con perilla), Balrog (que deja de ser un boxeador alto y más bien canijo para ser una mole a lo Shaquille O’Neal…al menos sigue siendo negro) y Vega (que aquí no es español, es chino, con dos cojones). Dicen que las comparaciones son odiosas, pero aquí lo único realmente odioso es el truño que nos han colado bajo el nombre de Street Fighter. En la primera película rodada sobre el juego se quiso caracterizar tan fielmente a los personajes que se llegó al absurdo, caso evidente de Blanka (para los no avezados en el juego, un bicho verde con una melenaca naranja… un cruce entre Alaska y el Increíble Hulk, vamos) pero es que en esta ocasión han decidido, literalmente, pasarse por el forro de los cojones al reparto original del juego. Y del argumento, ni hablar. Si le hubieran llamado ‘Hostias en Bangkok’ y la protagonista en vez de Chun-Li se llamara Pepa, ni al más friki se le ocurría un paralelismo entre esta mierda de peli y el juego en cuestión. Pa matarlos, vamos.
El cine español vuelve al Partido de los Martes con Santos, una película del chileno Nicolás Pérez quien, seguramente, ha conseguido unir dos de sus pasiones en esta producción: los comics y Elsa Pataky.
Parece mentira que un servidor (DMR) diga esto, pero esta es una película demasiado friki. Nada más hay que ver el innecesario y hortera look del Sbaraglia (una especie de Raiden de Mortal Kombat a lo cutre... más cutre quiero decir) para darse cuenta que es una peli de nerds para nerds, sin más intención que provocar cosquilleos interperniles a los frikis con cada plano de las mamellas de la Pataky, algo que al menos sin duda consigue.
Con cierto retraso, como el del director de la bazofia esta, abordamos la crónica de nuestro habitual Partido de los Martes. Siguiendo las revisiones de películas japonesas, nos armamos de valor para afrontar Llamada perdida, versión del film del mismo nombre de 2003. En esta ocasión han sido Edward Burns y Shannyn Sossamon los encargados de perpetrar tamaña basura.