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viernes, 7 de agosto de 2009

Anda, dedícate a cantar...

Este nuevo Partido de los Martes, aunque parezca mentira, ha servido para algo. Obsesionada no hace sino reforzar nuestra opinión de que Beyoncè debe centrarse en cuerpo y alma, sobre todo en cuerpo, a su carrera musical. La historia de la película parece sacada de la parrilla de programación de Antena 3 de un sábado por la tarde: Beyoncè y su marido, un negraco con traje (¿porqué cuando vemos a un afroamericano bien vestido pensamos siempre en Foreman?) bien posicionado en el mundo de los negocios acaban de tener un precioso retoño sin rima al tiempo que en la oficina de él entra como sustituta una nueva secretaria, Ali Larter, que es un gran zorrón paranoico que acosará al colega hasta extremos insospechados.

La secretaria se monta una película mental de cojones y lo deja todo bien atadito para dejar al pobre muchacho de guarro, cuando un tío menos sátiro no lo hay... En medio de la pelea de gatas, el pobre Idris Elba (el negro en cuestión), cuyo papel no pasa del de auténtico hombre-florero (un rol que habitualmente corresponde a un pibón en el cine: ahí, rompiendo con los tópicos), cuya única misión es poner carita de preocupación y mostrar lo bien que le queda el traje...

EL MOMENTAZO: Beyoncé se las pega de tía guay y de madraza, pero en cuanto la rubia le toca al maromo le sale la tía chunga que lleva dentro y no deja títere con cabeza. En pleno intercambio de guantás con la secretaria, mami Beyoncé no muestra ni un ápice de piedad con la que intenta levantarle a su hombre y cuando ésta intenta escapar reptando ridículamente la engancha por el pie al grito de "¡trae aquí tu culo blanco, zorra!" para patearla a gusto. Mucha clase y mucho glamour, pero anda que tarda en aflorarle la anganga que vive en ella...

lunes, 9 de marzo de 2009

Más vale nunca que tarde

Redefinimos el refrán para titular la crítica de La semilla del Mal, de título original The Unborn, y cuyo cartel americano es mucho mejor que el español (dónde va a parar) y por eso ilustra esta entrada... podríamos haber dejado sin ver esta película que, sí, intenta ser un Partido de los Martes con su piba buenorra (Odette Justman) en braguitas en varias escenas porque sí; con un guión sin pies ni cabeza que narra la historia del turbio pasado de la joven, que descubre como una serie de misteriosos sucesos tiene relación con un hermano no nato (¡TOMA YA!) y con sus escenas de susto que no asustan a nadie.

Son muchas y absurdas las escenas innecesarias de la peli, entre perros con la cabeza del revés, niños fúnebres atropellados y rabinos judíos acojonados (¿¿qué haces aquí, Gary Oldman??), pero una que se lleva la palma y que a punto estuvo de convertirse en el momentazo fue en la que la protagonista y su novio van a rescatar a su amiga del niño fúnebre poseído. Mientras la chiquilla agonizaba, sus 'amigos' buscan una manera de entrar en la casa y el pobre chico se ve obligado a atravesar a lo bestia una puerta de cristal (ya es casualidad también) y, tras quedar hecho polvo en el suelo a lo John McClain, tiene que aguantar que su novia le suelte "venga hombre, levántate ya y vamos". Cruza un cristal con los morros y me lo cuentas, hija de...

El momentazo: La joven protagonista, atormentada por una extraña mancha en el ojo, acude al oftalmólogo, también conocido como oculista, para ver de qué se trata. Este, tras los pertinentes análisis, le responde más o menos tal que así: 'Estoy desconcertado, será mejor que acuda a un especialista...'

lunes, 19 de enero de 2009

Fuí a ver mangueras y acabé mordisqueada en una escalera



Nuevo remake de terror para El Partido de los Martes. Para el que haya visto REC (caso de un servidor, DMR) Quarantine no es más que un absoluto calco del original, plano a plano y frase a frase. Para ser justos, pongamos que no existe REC. En ese caso, Quarentine es una peli que al menos entretiene y que consigue agobiar a base de planos de cámara al hombro y que aporta además su poquito de casquería y bichos pegando gritos, como tiene que ser.

La historia, la conocida. Una (golfa) periodista se va con un cámara a pasar una noche con los bomberos para conocer a fondo las mangueras del Cuerpo y acaba encerrada en un edificio de frikis con gente que se come a otra gente. Lo poco que cambia respecto a REC (y ahí está su fallo) es que no explica nada de lo que pasa, y al final no se sabe por qué cojones a la gente le da por babear y papearse a los demás asín por las buenas.

A destacar el elenco de personajazos que viven en el edificio en cuestión antes mencionados, donde no hay nadie normal; un asaltacunas, un veterinario motivado, una pareja de africanos que no entiende absolutamente nada, un alcohólico neurótico... componen esta pandilla que hacen de la trágica situación más polémica aún cuando empiezan a echar sus mierdas sobre sus convecinos.

El momentazo: Como ocurriera de forma parecida en Las Ruinas, hay un momento gracioso en la película, cuando una pequeña y candorosa niña es sospechosa de ser el foco del maléfico virus. Lejos de usar la mano izquierda o la comprensión debida para con los peques, todos los vecinos montan en cólera acojonando a la inocente chiquilla.

miércoles, 7 de enero de 2009

La fórmula del fracaso: Cruz y Raya+Sin City=The Spirit


Prometía mucho el último partido de 2008. Tiros, estética a lo
Sin City y grandes pibas para despedir el año, un plan perfecto. Sin embargo, las expectativas no se cumplieron y nos encontramos con un jodido disparate en blanco y negro (y rojo) en el que el término sobreactuar cobra un nuevo sentido. Vamos, que si en los créditos en vez de poner dirigida por Frank Miller pone Cruz y Raya nadie se sorprendería, porque el tufillo a parodia chunga y cutre de Sin City no se lo quita nadie...el pobre Will Eisner debe estar revolviéndose en su tumba.

The Spirit cuenta la historia de un héroe encoñado con su ciudad y que tiene en Octopus (Samuel L. Jackson) a su archienemigo. Entre tunda y tunda con Octopus y sus secuaces (unos frikis clónicos que entre todos no suman medio cerebro), The Spirit, que es un héroe pero no es carajote, aprovecha para tirarse a todo lo que se mueve. Y el niño, que no es tonto, se las ve ni más ni menos que con Eva Mendes, Paz Vega, Scarlett Johansson...sí, con esta, con esta y a esta no le mete mano pero también sale. Joder, es que hasta la representación de la muerte (Jaime King) está tela de buena.



El Momentazo: Obviando las secuencias en las que aparecen los tres pibones mencionados arriba, una frase de lo más absurdo protagoniza el momentazo de The Spirit el cual, despojado de su habitual vestimenta tras un ataque, reclama que le restituyan el mismo tal que así:

- ¡Que alguien me traiga una corbata y, por Dios, que sea roja!


Cutre, ¿eh? pues fue de lo mejor de la pelicula...

jueves, 10 de julio de 2008

El bosque es de todos, quema tu parte

Lo ha vuelto a hacer. El muy cabrón lo ha vuelto a hacer. El puto indio (no de los que molan, con sus caballos, sus plumas y sus flechas, no, de los otros) nos ha vuelto a colar una bacalá infame de película que encima ganará tropecientosmil millones de dolares sólo porque el puto M. Noche Shyamalan de los cojones aparece en los créditos. El sexto sentido estaba bien, sí, pero sólo la primera vez; El protegido tenía su gracia, Señales molaba hasta que sacaron el bicho verde ese de tres metros y El bosque, si no fuera por un par de gilipolleces, sería hasta buena. Y cuando parecía que no se podía hacer una mierda mayor que esa estafa llamada La joven del agua, el mierda este nos sorprende con la bazófica El incidente.

Este engendro de película nacido directamente de las entrañas de Satanás nos cuenta como, por arte de magia, árboles, plantas y demás flora declaran la guerra al ser humano mediante una espora que incita al suicidio. Tus mierdas de películas también incitan al suicidio, indio cabrón. A lo que íbamos: el protagonista, el carapalo del Mark Wahlberg, y su novia Zoey Deschanel junto a un colega y la hija de éste emprenden una absurda huida de las plantas y sus esporas asesinas que les lleva ni más ni menos que a atravesar todos los putos campos y bosques de Estados Unidos. Es como si les persiguieran aspirinas y fueran a esconderse a la fábrica de Bayer...

Casi todo en la película es ridículo y da vergüenza ajena, con momentos estelares como las dos viejas que hacen punto con mascarillas puestas o cuando al Wahlberg le da por soltarle la chapa a una planta de plástico, intentándola convencer de que no son tan malos y merecen vivir, al contrario que el puto indio de mierda, al que si algún día me cruzo por la calle atropellaré con mi coche. También vergonzosas las actuaciones del militar que se encuentran por el camino o la vieja que les cobija al final de la peli.

EL MOMENTAZO: Quizás porque aún no se había revelado del todo la mierda que estábamos a punto de presenciar, el principio es de lo más destacable, cuando a la peña le da por suicidarse sin razón aparente. La escena de los obreros tirándose desde lo alto de un edificio mientras uno lo flipa desde abajo es de lo mejorcito de esta bazofia. Lo mejor de todo es el mensaje que transmite la película, "las plantas son malas, no te fies de ellas y si puedes, destrúyelas antes de que ellas te destruyan a tí". Vaya inspiración para los pirómanos...

PD: No volverás a ver mi dinero, indio cabrón. Arderás en el infierno.

De divertido, nada

El partido de los Martes vuelve con fuerza para denigrar y denunciar uno de los últimos crímenes perpetrados en las carteleras españolas en este mes de julio. Funny Games U.S., remake de la homónima película, aunque de producción austriaca y dirigida por el mismo sinvergüenza, Michael Haneke.

La historia, bien simple. Un par de frikazos se dedican a ir casa por casa en una modélica urbanización estadounidense de adineradas familias, que sufren el puteo constante de estos dos individuos con cara de niños buenos. Naomi Watts y Tim Roth (y Devon Gearhart, el niño) sufren en sus carnes los palos (de golf) de la extraña pareja que parece dominar todas las reglas del juego (incluso las del espacio-tiempo).

La película es un coñazo insoportable que sólo sale un poco de su letargo los 20 minutos que Naomi se tira en ropa interior dando saltitos por la casa aunque, eso sí, el perenne moquillo que le cae de la nariz le resta morbo al asunto... y más aún cuando, para cubrir su desnudez, se pertrecha con un chaleco de punto salido del armario del recordado tito Phil, de El Príncipe de Bel Air.

El momentazo: La dantesca imagen de Tim Roth (Abominación, el señor Naranja, el botones de Four Rooms...) pasándole el secador al móvil de su mujer, sentado en una silla de la cocina con la pierna derecha rota y una carita de 'Vaya tela de fin de semana' es, sin duda, el momentazo de esta película calificable, a todas luces, de bazófica.


jueves, 12 de junio de 2008

Sentenciados

Por segunda semana consecutiva nos llevamos una decepción en nuestro Partido de los Martes que, esperamos, no sea un avance de lo que nos espera en la Eurocopa que está a la vuelta de la esquina... Sentencia de muerte narra, basicamente, la historia de una clásica familia americana a cuyo cabeza de familia -Kevin Bacon- se le va la pinza cuando su hijo preferido (no lo decimos nosotros, lo dice el propio Bacon) es asesinado durante un rito iniciático de una banda de su ciudad que, no contenta con haber acabado con el muchacho, se carga además a la mujer de Kevin (Kelly Preston, que se conserva de categoría) y deja en coma al hijo marginado y hecho unos zorros a Kevin Bacon, que resurge de sus cenizas cual Ave Fénix para acabar con los miembros de la banda asesina en un despliegue de violencia que nos dejó ciertamente insatisfechos.

La película en sí aporta bastante poco, y lo únicas escenas destacables son aquellas en las que los miembros de la familia hacen ver al hijo pequeño lo mierda que es, como a
Meg en Padre de familia. Sólo albergamos ciertas esperanzas de ver una película burra decente cuando al hombre sin sombra se le va la pinza definitivamente y se cuela en plan kamikaze en la guarida de la banda pelao como un angango y buscando jaaangre. En el momento en el que arranca la pierna a un nota de un disparo casi me emociono, pero al final ná...

EL MOMENTAZO: Es una secuencia de crudeza moral (ya hemos dicho que de violencia está la cosa cortita) en el que un lloroso Kevin Bacon habla con su hijo marginado en coma, confirmándole lo que ya sabe este: "sí, queríamos más a tu hermano". Increíblemente, esta desconsoladora 'revelación' ayuda al chaval a salir de estado comatoso... tremendo.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Prom Night, una noche pa'echarla

Probablemente haya sido esta la mayor decepción de la temporada. Prom Night (Una noche para morir) prometía pibones y casquería envueltos en un argumento escuetísimo: un profesor obsesionado con una alumna a la que se quería pinchar en el pasado (acabó con toda la familia de la chavala en el intento) se fuga de la cárcel el día de la fiesta de graduación de la susodicha y sus colegas. Lo que prometía ser una carnicería en un hotel de lujo con grandes escotes salpicados con sangre no es otra cosa que una película cortita cortita, sin la violencia extrema que esperábamos...

Especialmente indignante resulta el papel del asesino, que sólo parece conocer dos maneras de matar a la muchachada que se va cruzando por el hotelazo, de mini rajita en el cuello o con tres pinchacitos en el estómago, sin sangre ni ná. ¡Qué falta de originalidad, por dió! Más le valdría un cursillo impartido por el enmascarado asesino (alias el primo patético de Jason Voorhees) de
Campamento infernal, porque si no eres capaz de idear una forma absurda de matar a un adolescente y que sea capaz de producir litros y litros de sangre y casquería, ¿qué puta mierda de asesino eres?

EL MOMENTAZO: La atormentada Donna (Brittany Snow) tiene pesadillas con su asesino, y bien avanzada la peli tiene una tan, tan, tan real, que cuando se despierta, no se le ocurre otra cosa que hacer que seguir, paso a paso, todo lo que ocurre en el sueño. '¡Venga, a ver si me mata de verdad!'. Este momentazo nos ha recordado que, ya en
Llamada Perdida los protagonistas se empeñaban en hacer y decir exactamente lo que precedía a su fatal muerte y que ya conocían gracias, precisamente a una llamada perdida.

PD:
Tal es el nivel de la peliculita, que a punto estuvimos de señalar como momentazo el trailer de Hulk que pusieron antes y que nos emocionó mucho más que 90 minutos de adolescentes puteados, pero por respeto a nuestros lectores (¿¿??) nos decidimos por el momentazo descrito arriba.

miércoles, 23 de abril de 2008

¡Iaputa, deja ar chavá!


Retratos del mas allá es una más que cutre versión de una película asiática en la que sólo destacan el pibón protagonista, Rachael Taylor, (quizá un poco sobrada de chorla), los piboncillos/putillas japonesas que circulan en torno al protagonista masculino, y la aparición 'esterlar' de James Kyson Lee (Ando, en Héroes). La historia, una paraonia china, como no podía ser de otra manera. Una tal Megumi, despechada por la indiferencia de Benjamin Shaw (Joshua Jackson) en el pasado, regresa de entre los muertos para advertir a la piba protagonista, nueva esposa del malvado Ben, de que su marido es un prenda.

Como en líneas generales es una mierda, a nadie le importará que destripe parte del final, algo necesario para comentar alguna de las escenas más chorras de la peli. Y es que ésta pasa de ser una aburridilla película de chinos más a completo despropósito cuando a la Megumi se le va la olla y empieza a aparecer por cada esquina al más puro estilo Celebrities, enganchándose al Ben como un perrillo en celo. Además la chiquilla, que no es demasiado sutil, no se le ocurre otra cosa para conquistar al fotógrafo que subirse a borricate encima suya, como se descubre en la descojonante escena final. Vamos, que mucho fantasma y mucha ostia, pero la Megumi lo que estaba es loca por un estacazo...

EL MOMENTAZO: El atormentado Ben, después de varias semanas de sucesos paranormales, despierta de una pesadilla empadado en sudor con un espeluznante grito al tiempo que su esposa, muy astuta ella, le pregunta: '¿Qué te pasa shiquillo?'

lunes, 7 de abril de 2008

Momentazos musicales




Melenones arriba y abajo en un coche de lo más cutre y, en un cassette no menos cutre, un clásico de la historia de la música. Es el inicio de
El Mundo de Wayne y el momentazo musical de la semana...

Queen - Bohemian Rapsody

jueves, 27 de marzo de 2008

Vodafone le informa de que esta película es una mierda

Con cierto retraso, como el del director de la bazofia esta, abordamos la crónica de nuestro habitual Partido de los Martes. Siguiendo las revisiones de películas japonesas, nos armamos de valor para afrontar Llamada perdida, versión del film del mismo nombre de 2003. En esta ocasión han sido Edward Burns y Shannyn Sossamon los encargados de perpetrar tamaña basura.
La historia se resume en que el malvado espíritu de una niña asmática viaja de móvil en móvil (y tiro por que me toca) cargándose al propietario y dejándole un mensajito, con la voz del siguiente asesinado, a la siguiente víctima, con el consiguiente acojone de la misma. Esta trama nos hace preguntarnos de qué compañía sería el gato asesinado al inicio de la peli, y que será protagonista de EL MOMENTAZO. Ed Burns, cuya hermana está en el 'grupo de amigos Vodafone' de la asmática, intentará ayudar a la prota a sobrevivir a la masacre y, de camino, intentar clavarle la estaca (sin éxito).

Destacables momentos de este truño sin sentido son la gran interpretación de un secundario que, tras estar quemándose la lengua con una salsa, prosigue al instante la conversación con una dicción excelente; el momento en el que, por un instante, el director nos insinúa con un sugerente plano que el asesino es un osito de peluche; el preciso detalle del cadáver de la niña asmática, totalmente calcinado, pero que sostiene en sus manos un móvil con el plastiquillo de la pantalla y todo; y, por último, la inteligencia de los futuros asesinados que, habiendo escuchado en el mensajito de su voz sus últimas palabras, van y las repiten, el día y a la hora indicadas, con un par.


EL MOMENTAZO: A los dos minutos de iniciarse la acción, nos sorprende el asesinato de una sugerente morena de pechos opulentos... y de su gato, agarrado por el cuello al interior de la charca que la joven tiene en el jardín de su humilde residencia.

viernes, 7 de marzo de 2008

P2 (Putea-dos)


Tras el análisis (de sangre, mucha sangre) de Rise, es conveniente saltar una semana hacia atrás en el tiempo y recordar nuestra segunda sesión de buen cine de la mano de P2 (Parking 2 o Putamierda 2, que al caso es lo mismo). La película va de una piba que está puteaísima en el curro (Rachel Nichols) y quiere irse a su casa por Navidad, pero el coche se le va a tomar por culo y no tiene manera de largarse. A esto que el vigilante del párking, interpretado por el friki de la bolsa de plástico de American Beauty (Wes Bentley) se embolica con ella y se le va pinza hasta el punto de secuestrarla y hacer DE TODO para que la chica pase con él la Nochebuena, cadena en el tobillo mediante. Eso es espíritu navideño y lo demás son tonterías.

Total, que los eternos 98 minutos van del pesado del Bentley persiguiendo a la chica por todas las plantas con cara de loco acompañado de su fiel perro Rocky, de largo el mejor actor de la película (pobrecito bicho). El chucho además es protagonista del (casi) mejor momento de la película, cuando persigue a la piba para cargársela y ésta, muy modosita ella, le clava al animalito una palanca en el coco y remueve remueve que esto sacabao...

Pero sin duda lo que hace memorable esta peli es que ofrece una de las teorías más interesantes de la historia de la humanidad. Pueden irse al paro todos los cirujanos plásticos del planeta porque el director de la peli, con sus santos cojones, descubre que pasar mucho rato en un párking (o pasar miedo, o que te persiga un loco, o que te esperen para cenar en Navidad, a saber) es la receta ideal para hacer crecer los pechos femeninos hasta límites insospechados. Vamos, que la chica empieza la película más bien planita y acaba con mejor delantera que la selección brasileña del Mundial 58. Explicación no tiene, ni la queremos. ¡¡Párking gratis para las pibas ya!!

EL MOMENTAZO: Justo al final de la peli, la tipa tiene al loco contra las cuerdas, encadenado a un coche hecho polvo chorreando gasolina pero, como en el fondo tiene buen corazón (que SÍ le cabe en el pecho) se va sin hacer sangre a pesar de todo lo que el vigilante la había puteado. Pero claro, una mujer puede aguantar que la aten, le peguen, le echen al perro... pero si a esto le sumas un ¡¡Zorra estúpida!! asín a traición, hombre eso ya es para rebelarse, y como tiene que ser la chiquilla le prende fuego al Wes Bentley. ¿No estabas con el calentón? Pos ahí lo llevas...